Aquella tarde fui a ver "La última cena" de Leonardo Da Vinci.
Al día siguiente, el 13, marche a Venecia. Es una ciudad que no se puede dejar de visitar, me encantó.
Durante la estancia en Venecia me fui a visitar dos pequeñas islas de la laguna veneciana, Murano y Burano.
Después de casi dos horas de viaje ya estaba sobrevolando Laredo, mi ciudad, mi tierruca.
A todas aquellas personas que deseen viajar a conocer dichas ciudades se las recomiendo, son espectaculares.
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